Mundo ficciónIniciar sesiónMalak.
El sonido de las balas al salir de las pistolas, me abruma, tanto que hasta me mareo un poco. Cuando siento una bala introducirse en mi escudo, es hora de protegerme. Casi siempre, cuando voy a interactuar con mucha gente me lo pongo. No puedo fiarme de nadie. Cualquiera me quiere ver muerto.
Salto del escenario, y me escondo en una mesa, no sin antes decir:
—Ruslan protege a mi hermana —ni siquiera doy media vuelta para mirarle.







