Cap. 55
destinado al jeque
Hamad
Inmediatamente voy a la oficina donde tengo todas las llaves extra y saco la correspondiente, y vuelvo al dormitorio, abro la puerta, y ya la he levantado en mi regazo llevándola a mi cama, y definitivamente Haila está durmiendo profundamente, y por primera vez dejé mi deseo en un segundo plano, pues prefería quedarme con ella acurrucada contra mí, pero no duró mucho, y logré hacer lo que me gusta, Haila aún, solo suspiró y comenzó a acariciarme en su sueño y