-Lo siento.
-No vuelvas a hacerlo - le advirtió. - El próximo día que veas a mi padre le dirás la verdad y te disculparás. No quiero mentiras, Juan. No traen nada bueno.
Valoraba los intentos de Héctor Larrea por establecer conversación durante la cena, tratando de simular que su amistad seguía intacta tras los años, sin embargo, Nore no podía más que fingir que era una comida agradable, simulando tranquilidad cuando todo lo que se le pasaba por la cabeza era que Héctor estaba en el tiemp