Capítulo 19

Estaba casi petrificada. Ese hombre casi no se parecía a Javier, no tenía como haber sabido que era él. Sólo cerró la puerta y se paró para esperar que le dijera cualquier cosa desagradable.

-Tranquila, muchacha. No muerdo, ya ni siquiera ladro, pero sigo siendo igual de perro, como algunos colegas me llaman.<

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP