Mundo ficciónIniciar sesiónZafiro llego al hospital junto a Max, su rostro era una máscara tan bien cuidada que nadie noto nada raro, excepto aquel ruso que conocía cada brillo en los ojos de su reina fría, algo había sucedido, y no solo a Zafiro, Lucero esquivaba la mirada del mafioso y se había refugiado en los brazos de Hades, quien más que gustoso le había cedido parte de su cama y ahora estaba abrazando a la princesa Ba







