Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Hanna volvió, Danna ya estaba recostada en su cama, con el pijama puesto y la cara lavada.
—¡Vamos hermanita cuéntamelo todo o no voy a poder dormir!
—He sufrido como tienes idea con esos benditos zapatos, en verdad, no sé cómo le haces para soportarlos todo el día.
—Ya no te quejes tanto, si pude ver que te la pasaste bien. Ven mete los pies aquí —Dijo colocando un recipiente con agua caliente y sales refrescantes.
—B







