La llegada a Palermo fue apresurada, Joseph se despedía rápido de Isabella y Ferdinand prometiendo noche de pizza para el pequeño ganándose gran enfado por parte de la hermosa mujer que odiaba la comida basura para su hijo, sin embargo, no le había tiempo de réplica, ya los esperaban en el museo y los tres hombres salieron con premura hacia allá, Caterina sabia bien de lo que se hablaría en aquella reunión, no le gustaba demasiado aquello, pero sabía que no había más opción para evitar que Josh