—Dime algo, ¿Estas saliendo con el señor Harrington? — Miriam le preguntaba a Isabella por aquellos rumores que se habían estado esparciendo como línea en polvorín y que no tardaban en estallar en un chisme aun mayor.
Isabella suspiro, el cotilleo de chismosos aún no había parado, llevaba todo el día respondiendo a aquella pregunta.
—No…solo digamos que nos estamos conociendo — añadió solo para su amiga.
Miriam sonrió. — No me malinterpretes, creo que el señor Harrington es un hombre encantador