Capítulo 4

Capítulo 4 La Alegría contra el Dolor

—¿Disculpa? ¿Qué? —Thomas no entiende la actitud de Lucio, como su comportamiento cambio tan repentinamente de un momento para otro.

—Mejor olvídalo. —Lucio le dijo apenas ingresó el profesor, para iniciar la primera clase del día en su carrera, cortando de lleno su extraña conversación.

El resto de la clase Lucio se la paso mirando de reojo a Thomas con una expresión entre desconcierto y enojo, aunque a veces Thomas también lo pilla mirándolo con intriga. La magia de Thomas se mantiene tranquila, pese a los hombres lobo en la habitación no hace más actos inconscientes propios, decidiendo ahora quedarse sereno, aunque Thomas no se sienta así.

Cuando el timbre de cambio de hora suena Thomas junta sus cosas rápidamente y sale rumbo a su próxima clase. En la primera apenas si había podido tomar apuntes de los temas que iban a desarrollar, casi olvidándose al salir del papel con el listado de los libros con los que iba a trabajar durante el semestre.

Lucio no lo sigue, prefiriendo mantener distancia ahora de Thomas por su seguridad. El Alfa de su manada confía en estos cazadores y les permitió quedarse en la ciudad a vivir, aunque tiene resentimiento y rechazo hacia ese grupo en especial de gente, Lucio no hará nada que pueda tomarse como un ataque hostil hacia ellos, no quiere ser la excusa que usen los cazadores para aniquilarlos.

Cuando Lucio va a su siguiente clase y no ve a Thomas se relaja, saca su teléfono y envía un mensaje a Max y otro a Laila. Su mejor amigo y hermana entenderán lo que la presencia de Thomas le ha generado. Necesita el consuelo de la manada, el calor de su familia.

Thomas, en cambio, se siente observado. Quiso pasar desapercibido y su pequeño incidente no quedó ignorado. Los otros hombres lobos del salón escucharon todo el intercambio entre él y el pelirrojo, ahora muchos otros lo miran con recelo y desconfianza, causando por efecto domino que los humanos del salón también lo miren de esa manera. Si las cosas siguen así sospecha que no hará ningún amigo este primer día.

Lo odia, estar solo es una de las cargas más pesadas que ha llevado en su corta vida. Arthur y Ángel siempre están en movimiento, la cacería requiere que ellos constantemente se estén moviendo. Desde que era un niño Thomas ha viajado de una ciudad a otra, y no se ha quedado tiempo prolongados en ninguno de esos sitios. Los llaman para una misión, investigan y se mudan al sitio para seguir investigando y obtener un veredicto, cuando el conflicto está resuelto se les notifica a los altos mandos y se espera una nueva misión en otro sitio. La vida de un cazador era similar a la de un nómada, viajando por el país o incluso el exterior para sobrevivir.

Ángel es su mejor amigo, su hermano, aunque no lleven la misma sangre, pero el ha sido el único. Su abuela no le permitió asistir a clases, prefiriendo la educación con profesores particulares o en línea, se perdió la experiencia de ir, de conocer nuevas personas y hacer amigos, y aunque ama a su abuela y siempre lo hará le dolerá toda la vida todo el tiempo perdido.

Thomas a veces sueña con ser normal, sobre no tener magia y no ser consciente del mundo sobrenatural, de que hay criaturas aterradoras allá fuera que te pueden matar para alimentarse, por placer o por poder. Su magia es más que nada de soporte, de apoyo, la habilidad de curar es indispensable en la lucha de los cazadores, pero es algo que quitaba mucho de uno mismo viendo y viviendo lo que él tuvo. Por más poderoso que sea no pudo salvarlos a todos, no sabía como hacerlo, no tenía control.

El pecho se le oprime cuando recuerda años atrás, cuando sus anhelos de libertad resurgen ahora que no hay nadie quien le diga que se quede.

El resto se lo pasa de misma manera, más calmado, mas sereno. No dejará que el tropiezo que tuvo en la mañana con Lucio le arruine esta nueva experiencia, su nueva realidad. Saludo a algunos chicos cuando se mueve por el pasillo y cuando llega la hora del almuerzo se pone a conversar con dos chicos que están sentados solos en una mesa de Star Wars.

—¿Cómo crees que le vaya a Thomas? —pregunta Ángel a su papá frente a la vidriera un poco sucia de la tienda que vinieron a ver.

—Le irá genial. No te preocupes —Arthur sabe que es verdad. Thomas aún es un poco retraído en su personalidad, pero una vez que agarra confianza se suelta y muestra el lado alegre y aventurero que tiene.

—No me preocupo, solo que no quiero que vuelva a pasar lo de años atrás.

Ángel recuerda, es imposible no hacerlo cuándo Thomas fue el que salió herido en esa ocasión por ellos. Ángel tuvo que ir de infiltrado en una escuela secundaria a investir misteriosas desapariciones, niños y niñas por igual, y sea cual sea la causa su padre y el descubrieron que el único sitio en común que poseían as víctimas era la secundaria, decir que su padre quedó verde del asco y luego furioso por la impotencia fue quedarse corto, pero Ángel ya había casado varias veces antes, en esta misión sería la primera vez que sería señuelo de una criatura y decidieron no decirle a Thomas de ello.

Grave error, un error que les costó bien caro. Ruth había estado molesta con su imprudencia, peleando con Arthur hasta que Thomas pudo recobrar la consciencia y explicar lo que pasó en realidad.

—Allí vienen. —Le informa su papá, sacando a Ángel de sus recuerdos.

Doblando la esquina viene una camioneta azul conducida por el que supone Ángel es el alfa de la manada Luna Azul, a su lado hay un chico muy parecido al alfa, lo que lo convierte en su hijo y futuro alfa; además de ellos dos viene un tercer ocupante que llama la atención de Ángel al instante. Se ve mayor que él por unos años, lleva una bata de esas que ha visto ser usadas en el hospital y el aparato que usan médicos para escuchar los latidos del corazón, junto con sus anteojos de montura negro le dan un aspecto completamente distinto a los otros dos acompañantes.

El Alfa baja primero, seguido de cerca por su hijo y el médico y se acercan a su padre con una sonrisa cordial y amistosa.

—Buen día, alfa Thompson. —Arthur saludos con respeto, extendiendo su mano derecha que el alfa toma en un apretón de manos.

Una fuerte brisa los sacude por un instante, el tótem que llevan consigo brilla llamando la atención de los hombres lobo cuando un enjambre de mariposas de todos los.colores aparecen de la nada y comienzan a posarse sobre ellos. Cuando las mariposas ven el brillo de los tótem que les dió Thomas brillar se abalanzan contra ellos, el alfa agarra a su padre y lo pone atrás de él mientras que el médico lo agarra y lo trata de cubrir mientras gruñe hacia los insectos aunque es en bano.

Comienzan a espantar con sus manos a las mariposas que se deshacen en el aire cuando son golpeadas con fuerzas, pero vuelven a aparecer más. De tanto sacudirse para atacar a las mariposas su collar brillando se escapa de debajo de la tela y es alcanzado por una mariposa. Apenas las pequeñas patas de la mariposa tocan el collar sienten la tierra vibrar con fuerza por un segundo y a todas las mariposas esfumarse.

Ángel ve al medico que aun esta protegiéndolo a su lado, garras fuera y ojos brillando en un tono dorado característico. Cuando Ángel se quiere apartar fuertes brazos lo rodean y una nariz se entierra en la curvatura de su cuello, cerca de su pulso, y siente como el hombre lobo que lo está abrazando respira con fuerza.

—¿Mike? —habla el alfa del doctor mirando la escena con sorpresa al igual que su padre y el otro chico.

—Mío. —dice Mike entre un gruñido mirando por un breve momento al alfa antes de volver a abrazarlo.

Una terrible comprensión amanece en su mente, causando que mire con pánico a su padre que también parce haber llegado a la misma conclusión. Sus tótem de protección sirven para disminuir su aroma y no hacerlos rastreadores en una cacería, su voz y el latido del corazón era regulares e incluso normales para despistar a cualquier sobrenatural que estuvieran cazando. Ruth se los había hecho como regalo, y sea lo que sea que fueran esas mariposas una vez tocaron su tótem deshicieron la magia que tenía.

Un hombre lobo solo reaccionaria así por dos motivos, la primera es si sus hijos están siendo atacados o si su pareja está siendo atacada. Es su instinto.

—Mike, suelta al muchacho. —ordena el alfa, pero Mike no se mueve ni un milímetro de donde lo está abrazando.

—Mío, Alfa. Mi pareja. —Con solo esa frase Mike acaba de confirmar sus sospechas.

Los otros hombres se ven tan sorprendidos como él. Por algún motivo la Diosa decidió que Ángel sería una gran pareja para este hombre lobo.

—Hey, Mike —llama la atención del hombre—. Debemos ir dentro del local. No sabemos si esas mariposas pueden volver.

—Si, local. —concuerda a regañadientes, mirando el cielo en busca de cualquier señal de que las mariposas puedan volver.

—Alfa Thompson, ¿puede abrir el lugar?

—Por supuesto, Max. —llama a su hijo, tirando las llaves que el chico atrapa con facilidad.

Max abre la puerta e ingresa al local, su padre y Arthur lo siguen dejando atrás la puerta abierta para que ellos puedan pasar.

—Mike. Vamos. —Ángel medio empuja medio arrastra al hombre lobo hasta que cruzan el umbral y pueden estar más cómodos y seguros.

—Esto es un suceso que no he previsto ni por asomo. —Ángel escucha decir al Alfa a su padre.

Su padre lo mira por unos momentos buscando signos en el de incomodidad o rechazo, y aunque la temperatura corporal de Mike es más alta que la suya y este actuando en base a sus instintos Mike no ha hecho nada aún desagradable o inapropiado. Esa en la lista de criaturas que ha tenido cerca de su cuerpo lo deja muy alto. Además comprende que Mike no puede hacerle daño, y nunca lo hará. La Diosa se ha encargado de unir sus almas por toda la eternidad, desquitarse con Mike sobre ello sería injusto.

—Yo tampoco.

—¡Oh por Dios! —Exclama Ángel de repente, llamando la atención de todos.

—¿Qué? —pregunta preocupado su papá.

—Thomas se va a burlar de mi toda mi vida a causa de esto. —Exclama con un puchero haciendo que los hombres lobo lo miren extrañados y su padre comience a reír.

—Que ni se te ocurra reír, viejo. O le contaré a Thlmas que tu fuiste quien arruino su libro favorito con baba de troll. —Apenas termina de hablar Arthr se calla.

—No te atreverías.

—¿Quieres probarlo?

Balthazar se queda quieto por un instante, un poder que conoce muy bien ha sido expuesto por unos segundos y él lo ha sentido, pero tan rápido como vino se esfumó y no pudo precisar donde se originó.

Su plan ha dado buenos resultados, sus espectros han surgido gracias al nuevo hechizo que ha robado y transformado, él y sus Sombras se están haciendo más fuertes. El fruto de la vida eterna pronto estará en su poder y él será imparable.

Thomas esta en el patio de la universidad recostado bajo la sombra de un gran árbol cuando cae en un sueño profundo. Thomas esta cayéndose, y escucha lamentos, susurras o gritos con su nombre, toda esa cacofonía de voces lo llaman, claman por él. Hombres, mujeres, niños, ancianos, todas esas voces ruegan que haga algo. Que detenga la oscuridad.

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