Mundo ficciónIniciar sesiónNuestros dedos se mantienen en un tonto jugueteo, mientras que yo estoy acomodada en medio de sus piernas, con mi espalda chocando en su pecho, con su respirar sintiéndolo a la altura de mi cuello. En este momento nos encontramos en una de las habitaciones de este enorme pent–house, para mi mayor sorpresa Bajhor tiene su propio cine en casa y déjenme decirles que no es con asientos, no, este tiene un enorme y ancho sofá que si te fijas muy bien tie







