— ¿Tienes que estar malditamente jugando?
Bajo mi mirada, encontrándome con la furiosa erección en mi ropa interior. No me queda más que levantarme de la cama, para dirigirme al baño del pasillo para tomar una ducha, después de todo puedo estar loco por estar con ella, pero siento que debo respetar que ella apenas acaba de salir de su período.
Por los menos eso es algo que yo debería de cumplir, aunque no sé cómo funciona todo ese asunto y no es como que vaya a buscar en internet información al