Emma sentía como si la cabeza se le quisiera partir en dos, tal vez la droga si le había hecho efecto después de todo. Se removió débilmente en la cama para chocar con un amplio pecho masculino, alzó la vista recorriendo al chico con la mirada.
Menudo ejemplar el que ahora dormía a su lado, una sonrisa llena de orgullo se escapa de sus labios mientras pasea su dedos de forma provocadora empezando por su rostro hasta detenerse en el pecho desnudo para luego quedarse extasiada con sus abdominale