~Lucy
Tres días. Eso era todo lo que había pasado desde que Elijah y mamá se habían marchado de luna de miel, dejando la casa resonando con un silencio antinatural.
La ausencia me carcomía, un recordatorio del nudo retorcido en que se había convertido mi vida: el anillo de Elijah en el dedo de mamá, Dean desaparecido en las sombras a las que se había deslizado.
Pero ¿hoy? Hoy era mío. Matt se iba mañana de su propio viaje de trabajo vago, y yo no iba a dejar que se escapara sin grabarse en mi p