~Caroline
Me quedé allí, temblando, mientras los ojos del Sr. Blake recorrían mi cuerpo expuesto. Su mirada se sentía como un toque físico, dejando piel de gallina a su paso.
Quería cubrirme, esconderme de esa mirada depredadora, pero no podía moverme. Estaba congelada, atrapada en la jaula de mi propia desesperación.
Se acercó, su mano extendiéndose para trazar un dedo por mi cuello, sobre la curva de mi clavícula. Me estremecí ante el contacto, la piel erizándose de revulsión y de algo más, a