ARYA LAWLESS
El padre de Mark abre las puertas dobles, le ofrece la mano a lo lejos y entendemos qu su hijo quiere que Ava ingrese, la espero por unos minutos en compañía de Cooper que parece un robot programado, no se cansa y por mas que le digo que se siente, dice que no.
—Cuando estoy en servicio señorita no puedo tener distracciones.
—Pero si las tienes con mi hermana—baja la cabeza—he visto como la miras y esa es una distracción peligrosa.
—Lamento si le he dado alguna mala impresión, pero