Lena alcanzó hacia atrás, agarrando el muslo de Ryan, urgiéndolo a hundir su polla más profundo en su coño.
—Mmhm! ¡Joder! ¡No pares… no te atrevas a parar!
—Grgggh! Vale, nena —gruñó Ryan, agarrando el pecho de Lena mientras embestía bruscamente en su coño.
—Haaahh… joder… siiii… me encanta tanto tu polla… sí, justo ahí… ¡fóllame más duroooo! —gimió Lena en voz alta.
—Argh! mmmh… Tu coño está tan jodidamente mojado y apretado para mí —gruñó Ryan, acelerando el ritmo mientras clavaba su polla m