Mundo ficciónIniciar sesiónCamille no deja de mirarme, en sus ojos noto que pide auxilio desesperadamente. Está asustada, pero creo que justo ahora estoy más asustada que ella.
—¿Qué hace ella aquí? ¡¿Por qué la trajiste aquí?! —mis gritos solo provocan risas en Adam, lo cual me enoja.
—No eres su madre, niñita. Cállate y termina lo que sea que estabas haciendo con este caballero.
—Adam, lárgate de aquí. Estás en mi casa. No dejaré que te cojas a esa niña en esta casa —observo sorprendida a Domi







