El señor Romero se acerca y no parecía feliz de verme a mí, pero yo solo observo a los niños que hasta hace poco la niña llamó abuela a la madre de Mey, ellos cargan a los niños y les dice que no se alejen de ellos nuevamente
—No tenía idea de que ya fueran abuelos.
—Lo que pase en nuestra familia, no es de su incumbencia señor Santoro.
—¿Abuelo, sabes quien es él? —el niño me mira como si fuera su enemigo pero al mismo tiempo siente curiosidad
—Es un amigo de tu madre. Campeón, lleva a tu h