Una profunda oscuridad me recibe cuando abro los ojos. El aroma a galletas recién horneadas se cuela por mis fosas nasales, pero lejos de ser agradable, me provoca un profundo temor que me incita a levantarme y correr; sin embargo, al intentar ponerme de pie, noto que estoy amarrada de los tobillos y las muñecas.
Un pitido de alarma nace en mi mente, estoy atrapada, no logro salir. Me remuevo bruscamente en un intento por romper mis ataduras, pero lo único que logro es hacerme daño cuando los l