Mi teléfono timbra, pero por más que lo intente, no lo encuentro. No sé si es que he tomado mucho, si mi encuentro con Juan Pablo me ha afectado o si solo se trata del mareo que cobra fuerza por momentos.
No debí beber de esa manera. Ni siquiera recuerdo exactamente qué tomé. Raquel se trajo una botella, pero también bebimos de todo lo que nos ofrecieron los grupitos por los que pasamos. Esta fiesta es un tanto diferente a las que solía ir en Sores, que tampoco eran muchas. Acá son más... Agrad