Una parte de mí sigue consciente, sabe que debe caminar como me lo indican, pero la mayor parte de mi ser se centra en revolcarse en la idea de que pude cegar la vida de una persona.
La confesión de Dalia lo cambió todo. Ramiro estaba ahí para Dalia, no es coincidencia que fuera una de las víctimas. Los roles cambiaron, la víctima se convirtió en el victimario y quien fue el victimario fue asesinado. Ahora no cabe duda de que cada víctima fue destinada a alguno de nosotros. Raquel, Marlon, Silv