EL PUNTO DE VISTA DE DAMIEN
El lunes por la mañana me desperté a las cinco.
No intenté volver a dormir. Solo me quedé en la oscuridad y dejé que el día fuera lo que iba a ser.
Elara dormía a mi lado. Se había quedado despierta más tarde de lo usual anoche, no ansiosa, solo presente conmigo de la manera en que lo estaba cuando sabía que yo necesitaba compañía más que conversación. Nos fuimos a la cama a las once y se quedó dormida con la mano en mi pecho y yo me quedé ahí un rato sintiendo su pe