PUNTO DE VISTA DE ELARA
La clase de cerámica del jueves fue un desastre. Un desastre hermoso y divertidísimo.
Damien llegó con una libreta, como si planeara tomar apuntes. La instructora, una mujer llamada Carol con arcilla permanentemente bajo las uñas, se rio.
"Esto no es cálculo. Solo siente la arcilla."
"Sentirla," repitió Damien, con cara de no entender nada.
Yo ya estaba en un torno, con las mangas enrolladas. "Así." Centré la arcilla, dejando que mis manos la guiaran. Años de pintura me