EL PUNTO DE VISTA DE ELARA
Damien tuvo una pesadilla el jueves.
Me desperté con él sentado a mi lado a las dos de la mañana, respirando con dificultad, la mano presionada plana contra su pecho como si estuviera comprobando su propio latido.
No dije nada de inmediato.
Se quedó sentado ahí un momento, orientándose. La habitación, la oscuridad, yo a su lado.
"Lo siento", dijo.
"No te disculpes."
Bajó la mano. Su respiración se estaba acompasando.
"¿Qué era?" dije.
"El accidente." Hizo una pausa. "O