—¿Qué tonterías estás diciendo? ¿Cooperar? ¿Cómo quieres que coopere, quitándome la ropa yo misma?
Grant la fulminó con la mirada, como si quisiera despedazarla, pero en realidad no se atrevía a tocar ni un dedo de ella.
Antes de que lo reconociera, quizá habría tenido el valor. Pero ahora, no se atrevería a apostar toda la familia Fletcher en ello.
—Te lo diré —dijo Grant con aspereza, tratando de ocultar su incomodidad—. Solo eres alguien que le gusta a Damon. ¿De verdad crees que él abandona