Se pone serio, cosa que me asusta.
—Yo...
—La verdad es que no lo conozco, sólo sé que la abandonó —responde, y por su tono no parece ser que le guste hablar de ello. —. Pero con nosotros no le faltará nada.
—Al fin de cuentas la familia es lo primero —murmuro bajito. —. O al menos algunos —comento nostálgica.
Me separo de él para bajar de la cama pero no me deja.
—Carmen —regaña.
—No lo podemos cambiar, Hugo, tengo que aprender a vivir con eso —declaro soltándome de su agarre, y voy direct