Brianna salió del jardín con pasos apresurados, su corazón latiendo con furia mientras las lágrimas nublaban su visión. Todo su mundo acababa de romperse en pedazos, y el dolor era tan agudo que apenas podía respirar. La traición de su madre, la indiferencia que había sufrido durante años, todo se arremolinaba en su mente, desatando una tormenta de emociones incontrolables.
Al cruzar la puerta principal de la mansión Casanova, chocó de lleno con Maximilian, su esposo, quien la esperaba con una