60 - Aleksander Ivanov.
— ¡¿Qué demonios significa esto, Maximiliam?! — gritó Paula, con los ojos desorbitados y la voz quebrada por la furia —. ¡No puedo creer que no me hayas invitado al evento de Aleksander! ¿Cómo te atreves a humillarme de esta manera?
Maximiliam permaneció impasible, sentado en la gran sala de su apartamento, con una copa de whisky en la mano. Sabía que la confrontación era inevitable, pero no esperaba que Paula lo atacara tan abiertamente. Su mirada estaba fija en el cristal del vaso, observando