Tenía 10 minutos de retraso, pero a pesar de ello no me preocupe. Alistair odiaba que llegáramos tarde a algún evento, así que en esta última ocasión como su esposa no me importo. Llegue con calma al ayuntamiento y todavía me detuve a preguntar cuál era la oficina a la cual debía acudir, ya que el lugar era enorme y claro, había muchas oficinas en las cuales podía perderme y este día era sumamente especial.
Al llegar, vi a mi futuro exesposo parado con su abogado frente a la oficina, con los br