Crucero por el Mediterráneo.
Atenas-Grecia.
Fabrizio.
En el momento que vi a Ada sentí que durante todo este tiempo estuve perdiendo mi tiempo. Ella era especial para mí, la vi nerviosa, tan delicada… le faltaba confianza para dar ese paso tan grande conmigo, o eso creí en ese momento, pero de la nada tuvo una determinación que la hizo firmar y seguir conmigo. En ese instante supe lo mucho que estaba perdido por esa alemana mentirosa.
No voy a decir que ha sido fácil admitir lo que me sucede c