Mundo ficciónIniciar sesiónCierro la puerta de una patada y tomo a Talia por las caderas, sus besos son jodidamente embriagadores y me estoy dejando llevar, su piel de porcelana, aunque magullada por las peleas y mis estupideces, preciosa, y sus labios suaves y cálidos.
Acaricio su boca con mi lengua, suave y posesivo a la vez, cada vez más ansioso por su cercanía, su propuesta es más que bienvenida, yo mismo había estado pensando en ello, ella no es una de mis chicas y tal vez







