Pasaron ese día juntos, relajados y tranquilos. Escucharon jazz, leyeron, durmieron, no salieron para nada. Durante la tarde, mientras ella dormía, William bajó al sótano a buscar al encargado y lo convenció de que le dejara ver las filmaciones de seguridad del día anterior, se las copió a un pendrive y subió nuevamente para poder analizarlas en la computadora de Kathryn.
Peter había entrado al piso con el código de seguridad de la puerta, no tuvo que forzar nada, lo que demostraba que tenía a