Los pasos de Elyn se sentían pesados mientras sus viejos zapatos avanzaban sobre el suelo de mármol del vestíbulo de la residencia principal del clan Moreno, en Long Island. El ambiente de aquella enorme mansión era distinto al de semanas atrás. Seguía siendo silencioso, pero ya no estaba impregnado por la atmósfera opresiva de las intrigas de Victoria y Raymond. El sonido de los zapatos de vestir de Dave a su lado era el único ritmo que rompía el silencio de aquella noche.
Una mujer de mediana