Poco después de que terminara aquella conversación estratégica, Violet decidió despedirse. La elegante mujer acomodó su bolso de mano, le dedicó una vez más una sonrisa llena de apoyo y salió de la habitación VIP, dejando a Berlyn todavía sentada y sumida en sus pensamientos sobre la cama.
La mente de Berlyn estaba sumida en un profundo caos. Por un lado, se sentía inmensamente agradecida al descubrir que su bebé seguía a salvo y que su cuerpo no había quedado incapacitado como Dave y su suegra