La noche avanzaba, pero las sombras de la presión laboral parecían no darle a Dave ningún espacio para descansar en paz. En el dormitorio principal, tenuemente iluminado, el hombre de mediana edad dormía boca arriba con un brazo cubriéndole los ojos, intentando recuperar las fuerzas que había agotado por completo durante todo el día.
A su lado, Berlyn permanecía despierta en silencio. Después de terminar su conversación telefónica con Michael, volvió a acostarse junto a su esposo, observando ca