CAPÍTULO 50.
Mientras Marina miraba a Lupita y observaba su embarazo, un pensamiento fugaz cruzó por su mente, interrumpiendo la calma momentánea. Fue como un susurro, algo que había estado enterrado en su subconsciente desde aquel horrible momento, pero que ahora resurgía con una claridad que no podía ignorar.
Marina parpadeó, sus pensamientos viajaron a la pesadilla que había vivido durante su secuestro. Recordó la oscuridad que la rodeaba, el miedo que la paralizaba, y las voces de aquellos hombres, grue