CAPÍTULO 24.
El encuentro entre Marina y Tita en la cafetería cerca de la galería estaba cargado de emociones. Al cruzar la puerta, Marina sintió cómo el aroma del café recién hecho y el murmullo de las conversaciones la envolvían.
Se detuvo un instante en la puerta y pensó: “Todo este ambiente es tan distinto” Su mirada buscó a Tita, y al instante se encontraron en un rincón, donde la luz suave del sol se filtraba a través de las ventanas. Tita sonrió al verla. Ambas se abrazaron con un sentimiento de cali