6. SEREMOS LOS TRES
Lucero
Algunas horas después regresamos a casa de mis padres, mi papá se quedó conmigo acomodándome en la recámara en lo que Paz estaba en la cocina preparándome algo ligero de comer. No podía digerir nada de lo ocurrido, es como si otra vez la vida no me diera tiempo de hacerlo sino que debía aceptar cada hecho que viniera y esquivarlo o afrontarlo con la mayor rapidez del mundo, pero el mayor problema era que ahora debía hacerlo con un bebé en mi vientre.
—¿Quieres que te traiga algo? —la pre