31. LUNA DE SANGRE
Días después
Lucero
Y volvemos al comienzo donde la bestia violaba y golpeaba a su presa, solo que esta vez era más cuidadoso con las marcas que me dejaba. Los primeros días fueron los peores, intenté resistirme a los golpes tanto como pude siendo inútil en cuanto él lograba someterme desquitándose aún más, pero no tenía lágrimas para derramar, solo resistía protegiendo tanto como pudiese mi vientre, prefería que golpeara la zona alta de mi espalda, mis brazos, mis piernas, incluso mi rostro, p