Capítulo 70: Sentimientos aceptados.
Victoria se encontraba en la oficina de su esposo, en la mansión.
Ella sentada en la silla de oficina tras ese elegante escritorio, sus ojos llorosos observaban la información que ese hombre le mostró.
Esa misma que le quitaba la culpa del accidente de su amado padre.
La mujer de cabello oscuro sostenía su bolso de mano temblorosa, aferrando más sus manos a el en un intento torpe por reprimir sus emociones.
Algo que era inútil.
Él decía la verdad. No tuvo que ver con el incidente en Canadá