Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio en el inmenso salón blanco del ático es sepulcral. Abril mira a Lorenzo Conti como si el elegante abogado acabara de recitar un discurso en un idioma alienígena.
—¿Mi hermano mayor quiere verme? —repite Abril, soltando una risa amarga y carente de humor que reverbera contra los ventanales—. ¡Qué conmovedor! Casi un cuarto de siglo ignorando mi existencia con maestría y ahora, de repente, hay un







