47. Luxury Hotel
Steve bajó las viejas y oscuras escaleras del edificio y se sentó en el auto de lujo que lo esperaba y desentonaba por todos lados con este barrio pobre.
Al llevar tantos años bajo sus servicios, Héctor ya conocía a su jefe y más, al verlo bajar solo sin la Sra. Green.
Se quedó sentado como si fuese una estatua en su asiento y esperó las órdenes del magnate, que estaba pensativo en el asiento trasero.
Solo se escuchaba el sonido de la calefacción en ese día tan frío.
Steve miraba por la oscura