Edmond podía sentir Belinda revolverse mientras soñaba a su lado. Aun estaba acostada sobre su brazo, y sin abrir los ojos, la apretó más contra él.
Tal vez después de una noche de sueño reparador, después de tener la oportunidad de procesar todo lo que él le había contado, Belinda decidiría que Edmond no era alguien que quería en su vida. Tal vez diría que necesitaba tiempo para pensar las cosas y que quizás deberían tomarse un pequeño descanso el uno del otro. Tal vez esta sería la última vez