—Tengo que ir al baño.— La voz de Anthony se escuchó desde la ventanilla bajada del asiento trasero y catapultó a Edmond de vuelta al presente y lejos de su oscuro pasado.
—Está bien. Sólo un minuto. Ya casi he terminado,— dijo Edmond mientras contemplaba la conexión de arranque de la camioneta y la batería que acababa de volver a colocar. Después de recolocar los cables entre las dos partes, y con la ayuda de un trozo de cable eléctrico, la camioneta de Belinda cobró vida. Edmond estaba tan sa