Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol de la mañana entraba a través de las ventanas del piso al techo del penthouse con una brillantez que parecía casi obscena dadas las circunstancias. Isabella Moretti había estado despierta durante las últimas cuatro horas, con los ojos ardiendo por la fatiga y la luz azul de su laptop, mientras sus dedos volaban sobre el teclado con la precisión de un pianista ejecu







