Para la suerte de todos en esa enorme mansión, Alejo todavía se encuentra de muy buen humor, hasta se pasea de un lado a otro tarareando ua canción. Se encuentra tan animado que se dirige hasta la cocina donde le indica a Cristina que esa noche desea cenar acompañado de Elena.
—Mujer —le dice llamando su atención, a Cristina le resulta muy raro.
Hubo un tiempo en el que él siempre se dirigía a ella de esa forma, había pasado tanto que ella casi ni lo recordaba desde la muerte del pequeño Pablo.