8. CONSUMIDOS POR EL DESEO
Capítulo ocho: Consumidos por el deseo
—Nos vamos a retirar. Feliz cumpleaños.
Alonzo le ofreció la mano a su hermano. Zackary se la estrechó, algo que a Gabriella le resultó encantador, aunque demasiado formal.
—Gabriella, siéntete como en tu casa —le dijo Zackary—. Mis empleados te proporcionarán todo lo que necesites.
—Yo le daré todo lo que necesite —afirmó Alonzo al mismo tiempo que agarraba la mano de Gaby—. Es mi prometida.
Cuando él le guiñó un ojo, Gaby sonrió. Alonzo era muchas cosas