11. CITA EN LA DOLCE VITTA
Capítulo once: Cita en La Dolce Vitta
Gabriella abrió la boca, tal vez para protestar, pero sonrió muy a su pesar. Alonzo tiró de ella y la volvió a tomar entre sus brazos para sentir aquellos turgentes senos contra su torso.
—Te prepararé el desayuno por la mañana —le prometió—. Y después, te haré algo para comer.
Ella hizo un gesto de incredulidad con los ojos y dejó escapar una pequeña carcajada. A Alonzo le pareció que le estaba diciendo que sí.
—Te recogeré en tu casa a las siete.
—Teng