Mundo ficciónIniciar sesiónComo si hubiera sido lamida, un calor emanó de adentro hacia afuera, trayendo consuelo y protección.
— Una guardiana… — Murmuré, levantándome del suelo y pasando la mano por la boca para limpiarla, palpando hasta encontrar apoyo, a pesar del mal olor. — Me duele tanto la cabeza.
Me acosté, temblando de frío, con espasmos fuertes por todo el cuerpo, mis dientes chocando con intensidad.







