16. Todo cambió
¿Algo más placentero que sentir a Paul bajo sus piernas, haciendo y deshaciendo todo lo demás, todo lo que creyó y lo que nunca había creído que sentiría con otro hombre? Desde esa noche no dejó de pensarlo, y en el primer instante que lo volvió a ver tan sólo pensaba en ese noche, unidos, desesperados de pasión y con una conexión que no había tenido con nadie. Con absolutamente nadie.
Las manos de Paul se habían aferrado a sus muslos hasta llegar a sus nalgas, intensificando el movimiento de s